Tras pitar el descanso, el colegiado sanciona mediante el VAR la pena máxima en el Mainz-Friburgo en la Bundesliga (2-0).
La Bundesliga acogió este lunes la situación probablemente más esperpéntica que ha provocado el VAR (sistema de videoarbitraje, en sus siglas en inglés) en el fútbol mundial. Los jugadores del Mainz y el Friburgo enfilaban el túnel de vestuario en el descanso, con 0-0 en el marcador, cuando el árbitro, Guido Winkmann, se llevó la mano al oído avisado por su asistente Bibiana Steinhaus: había habido penalti en la última jugada de la primera parte por mano en el área del Friburgo.
El incidente vuelve a cuestionar el funcionamiento del VAR en Alemania. En noviembre, la federación tuvo que sustituir a Hellmut Krug, supervisor de este sistema, poco después de que el Bild informara de que había favorecido al Schalke, el equipo de su ciudad, durante un encuentro con el Wolfsburgo. Dos meses después, la revista deportiva Kicker, afirmaba que el 47% de los futbolistas de la liga—de un total de 219— se mostraba contrario a la herramienta implementada por la FIFA para facilitar la tarea arbitral; mientras que solo el 42% de sus colegas aceptó su mantenimiento. El 11% restante no se posicionó ni a favor ni en contra. Entonces ya se había producido otra situación insólita cuando durante un Eintrach Frankfurt – Bayern , el árbitro expulsó a Marius Wolf por una entrada a James Rodríguez. Cuando el sancionado ya se encontraba en el vestuario recibió la visita del colegiado, que con la ayuda del VAR cambió la roja por una tarjeta amarilla, permitiéndole volver al campo.
España, en cambio, sí dará el paso de la mano del exárbitro Carlos Velasco Carballo, instructor del Var en FIFA, que ejercerá como Director del proyecto e Instructor arbitral. La Liga se beneficiará, en todo caso, de las experiencias de esta tecnología en otras ligas y sobre todo en el Mundial de Rusia, el que será, sin duda, su examen más importante.